Una señora jubilada de Connecticut (Estados Unidos) aprovecha su tiempo libre haciendo lo que más le gusta, que es: ¡coleccionar rollos de papel higiénico! Y es que la anciana no es la típica abuelita que se conforma con coleccionar sellos o tapetes de ganchillo y ha llevado el arte de la colección un poquito más allá del absurdo. Incluso dentro de su peculiaridad declara que: "Es una pena que la gente no sepa de mi labor, muchos matrimonios se han ido a pique por mi culpa, por ignorar que yo soy la que les roba el papel... y claro, cuando se dan cuenta y están en el tigre pues se echan las culpas mutuamente de quién no ha repuesto el rollo”.
Las tonteces más hilarantes del ser humano, tan reales como la vida misma. ¡Ay!, qué penita más grande.
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