sábado, noviembre 03, 2007

Martin Creed

Una sala completamente vacía. Unos focos se encienden y apagan a intervalos de cinco segundos. La luz ilumina las paredes desnudas y el suelo. ¿Qué es esta chorrada? Una obra de arte. Se llama 'Pieza 227: Las luces se encienden y apagan' y el genio que la ha parido es escocés, atiende por el nombre de Martin Creed y ha dado en explicarla como sigue: "Es como si no pudiera decidir si tengo las luces encendidas o apagadas. Así que las tengo encendidas y apagadas y me siento mucho mejor". Que traducido al lenguaje de este blog sería algo así como: "Es como si no pudiera decidir si soy tonto o muy tonto así que mientras me decido les saco el dinero a otros que son todavía más tontos que yo. Y el mundo rueda." Porque puede que no sepáis que las luces parpadeantes le valieron en el año 2001 al amigo Martin Creed los 30.000 dólares con que está dotado el Premio Turner, el muy prestigioso galardón anual de la Tate Gallery londinense.

Pieza 88

Pero si encender y apagar luces pasa por arte de primera, entonces todo vale. Vamos, que ahora mismito podrías arrugar una hoja de papel y decir que acabas de crear una obra de arte. Humm... ¡maldita sea! ¡Eso ya lo ha hecho, y hace mucho, el mismísimo Mr. Creed! Su pieza número 88 se titula, precisamente, 'Una hoja de papel A4 echa una bola'. (La de la imagen.)

Pieza 384

(¡Ojo!, no vayáis a confundirla con la 'Pieza número 384: Una hoja de papel doblada y desdoblada'). Otro portento artístico de este hombre al que cada día se ve claro visitan las musas en oleadas y se le tiran encima. Y es que el ingenio de Creed no sólo se manifiesta cuando hay luces y dinacuatros de por medio. El gusto de Creed por provocar queda aún más patente en dos vídeos de corta duración. En ellos, una persona entra en el plano de una cámara enfocada a un espacio vacío, prístino, presidido por el blanco, y vomita o defeca antes de seguir su camino. ¿Qué te da algo así como asco? Pues no tienes motivo, porque según un crítico pro Martin (Roberta Smith en el 'New York Times') los intérpretes "consiguen conservar tanto su dignidad como su privacidad".
Puede que algún día el ser humano en general y el mundo del arte en este caso que hoy nos entretiene vuelva a los patrones que ha abandonado. Y que se sonroje al recordar que rindió honores a sujetos como Creed, un cenutrio que arruga hojas de papel y graba vomitonas, elevando artilugios estúpidos a la categoría de obra de arte. Hasta entonces, la Pieza 227 será una certerísima metáfora de lo que hemos llegado a ser. Puede que haya luz, o puede que no; lo que está claro es que no vamos sobrados de gente con muchas luces en el mundo.

8 comentarios:

Blogger Juls ha dicho...

Te aconsejo que no opines sobre lo que no sabes proque sólo demuestras tu incultura.

5:57 p. m.  
Blogger Maria Torio ha dicho...

Pídele a tu madre que te explique lo siguiente:


La belleza artística no consiste en representar una cosa bella, sino en la bella representación de una cosa.

Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera,dejaría de ser artista.


Un cuadro toma vida ante la presencia de un espectador sensible, en cuya conciencia se desarrolla y crece.


Sólo hay unas pocas imágenes que no están obligados a proporcionar significado, o tener que pasar por el filtro de una idea específica.

Y lo más importante.....


MAS VALE PARECER TONTO Y ESTAR CALLADO... QUE ABRIR LA BOCA Y DISIPAR LAS DUDAS.

Saludos!

7:31 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

pues checa a esta artista que también defeca, vomita, se corta y se dice artista de performance
www.congeladadeuva.net

1:41 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

esto sí da asco y no creo que respete su intimidad ni dignidad.

1:43 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué increiblemente inculto eres y qué vergüenza me da encontrarme personajes como tú.

B. C.

6:43 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

La mayor chorrada que ha conseguido el señor Martin de sus obras son tus comentarios.

11:09 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

http://www.youtube.com/watch?v=bBc8Oh4kA2U&feature=autoplay&list=ULPePWLlE1RP0&lf=mfu_in_order&playnext=3

7:54 p. m.  
Blogger Javi Cortés ha dicho...

Completamente de acuerdo. No hace falta ni entender ni estudiar ni saber de arte para diferenciar La Capilla Sixtina de un video de una tia vomitando. Ni diferenciar entre un cuadro de Dalí o un folio arrugado. El Arte implica dificultad, exclusividad, belleza y patrones técnicos o artísticos. Este tipo es un mequetrefe que se ríe de críticos y esnobs como los que aplauden su basura. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Y de arte entiendo un rato.

9:49 p. m.  

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