viernes, febrero 02, 2007

¿Te llevo?

Este motorista que, altivo (engreído, chulesco), parece mirar a un lado para invitar a alguien más a subirse a su "Harley-Davidson" de andar por casa, lleva cientos de jarros de plástico para vender en Hyderabad, India. Bueno, el que dice cientos dice miles. Es más, no me extrañaría nada que en la cima de los jarros -ahí donde la imagen se acaba- llevara a 20 ó 30 personas subidas.
Mérito tiene. ¿Habrá colocado los jarros aleatoriamente o buscando un colorido concreto? ¿Intenta igual comunicar un mensaje con sus plásticos de colores, su obra? ¿Será un artista de la colocación, un talento anónimo por descubrir? Parece un pavo real mostrando todo su encanto y esplendor. Un caracol del asfalto. Un equilibrista de la vida. Un genio en potencia.
No está bien reírse de la gente humilde que lucha día a día por ganarse un poco de dinero para subsistir y este señor tiene pinta de eso; así que mantendremos en cuarentena el catalogarlo como uno de los hombre-chorras más grande de La India hasta que, si es posible, obtengamos más información al respecto. No obstante, un poco de organización no le vendría mal. A él, el primero; y al resto de la sociedad hindú también porque el amigo va a ocasionar algún grave accidente de tráfico en el momento en que decida cambiar de carril. Muertos, heridos,... y un colapso tremendo durante los días, si no semanas, en que se tarde en retirar de la carretera sus cuantiosos jarros de plástico. No te digo ya nada si se hace menester la presencia del CSI para catalogar y numerar las infinitas pruebas a fin de averiguar el por qué de... todo.
Mientras averiguamos más detalles de su singular vida... Será chorras si, por ejemplo, lleva todo ese cargamento para luego vender uno o dos jarros; cosa bastante probable, por cierto. Entonces, no se escapa. El chorras más bollywoodiense de la comarca. Y será un chorras-cabrón si lleva al niño para dejarlo al frente de la "súper tienda" ambulante que va a montar -en vez de tenerlo en la escuela aprendiendo a leer- y explotarlo mientras él se va al bar a tomarse lo que sea que tomen en su país.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Vaya, tal y como escribes, no me podría imaginar, que un pobre tarado como tú, solo se puede pasar por los cojones, todo, pues es el único sito que tiene, expanción total de cojones. Y por eso no eres cojonudo; atajo de hormonas, nada más que hormonas. ¿Neuronas...? ¿cuàles?
Tarado.

10:08 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace

<< Página principal