miércoles, junio 17, 2009

La constelación de Vlaeminck

Kimberley VlaeminckLa belga Kimberley Vlaeminck, de 18 años, acudió al estudio de un tatuador para hacerse tres estrellas en la cara al lado de su ojo izquierdo pero al final ha salido con cincuenta y seis bonitos astros (eso sí, con forma de tres, como ella casi quería) tras quedarse dormida durante la sesión. Según la versión de la joven, el tatuador, de nacionalidad rumana, no la entendió bien y mientras ella dormía le hizo este firmamento en la jeta.
La policía investiga la queja de la muchacha que comenta que quiere mantener los tatuajes en la frente, pero que se quitará los restantes aunque deberá aprender a vivir con las cicatrices -no sé si lo sabes, rica-.

Maestro del tatuaje

Por su parte, el artífice de la obra de 65 euros de coste -el como se ve: ilustrado (no me lo negaréis, si hasta lleva gafas), alegre y vistoso hombre de la derecha, orgullo y simpatía de su madre allá en la lejana campiña rumana (sobre todo desde que decidió abandonar el país e irse a vivir a Bélgica)- ha comentado que "mi cliente estuvo despierta durante toda la intervención. No la he hipnotizado ni drogado, ella estaba de acuerdo".
Según parece los problemas vinieron cuando el padre y sobre todo el novio al que no le gusta ya demasiado su chica y quiere colocársela al primero que pase vieron el galáctico tattoo. "¡Ahora te va a follar tu padre!", se rumorea que expresó el joven y antaño enamorado al preguntarle Kimberley con ojillos chispeantes y chiribitas de ilusión: "¿qué te parece, cari?".

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