Apartamentos cápsula

Asegura que su objetivo es solucionar el problema de la vivienda a los jóvenes que acaban la Universidad y comienzan su vida laboral.
Por el momento, la demanda es más bien escasa y los candidatos son más bien pocos por lo que por su bien Rixin ha tenido que buscar una fórmula para sacarse de encima esta monería de mini-pisos: dejar probarlos durante unos días gratis a ver si alguno pica. Los que ya lo hacen apuntan que lo peor es el frío que pasan durante las noches.
Como vemos, en esos menos de dos metros cuadrados, solamente tiene cabida una cama individual pegada a ambas paredes y una mesita de noche situada en la cabecera, paredes de cartón piedra, sin ventanas por supuesto (¡quién necesita la luz -la Libertad-!) y con puertas individuales que obviamente abren para afuera.
La primera inquilina verdadera de estos apartamentos es una joven de veinticinco años llamada Zhang Qi (la que posa súper feliz a la izquierda -¡izquierda, siempre a la izquierda!- ante esta oportunidad que le brinda la vida tan joven).
Esta muchacha vive desde hace cinco años en la capital china, y trabaja en una compañía de publicidad que le paga unos 4.000 yuanes (aprox. 400 euros al mes).
Curiosamente, Zhang es propietaria de un apartamento bastante más céntrico que su nuevo minipiso de alquiler y algo más grande (aunque no mucho más, veinte metros cuadrados), pero ha optado por arrendarlo. Se va a hacer de oro, la tía.
1 comentarios:
Tal vez la ventaja de esto es que no puedes engordar, porque de lo contrario no entras.
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