domingo, diciembre 31, 2006
sábado, diciembre 30, 2006
Quería ir a Sydney (Australia) pero acaba en Sidney (Montana)
viernes, diciembre 29, 2006
Ya está aquí la ciberconfesión
Dos curas italianos que residen en Pavia han creado un "confesionario virtual" para que los creyentes puedan expiar sus culpas con un par de clicks.
La iniciativa puede sonar atrevida para los católicos más ortodoxos, innovadora para los no practicantes y muy simpática para los más laicos: el confesionario virtual. A nosotros, simplemente, nos parece una gilipollez.
La secuencia podría ser así: pensar, accionar, pecar, navegar, cliquear y luego exculpar. La santa purificación llegaría a través del PC. El sistema estaría dispuesto las 24 horas, según dice uno de sus creadores, el padre Franco Tassone, de 44 años. El otro creador es Gianfranco Poma, de 60 años, quien sostiene que esta iniciativa permitirá atraer a muchos fieles que actualmente desistieron de ir a la parroquia y que no se confiesan desde hace mucho tiempo.
Al ingresar al sitio debe responder a las siguientes preguntas: “¿cuándo fue la última vez que se confesó?, ¿cuántas veces ha dejado de respetar el precepto festivo de acudir a misa?, ¿cuál es su estado civil?, ¿está inscripto a alguna asociación de voluntarios?, ¿se considera una persona capaz de dialogar con los creyentes de otras religiones?”.
El pecador dispone de un mínimo de 1.000 caracteres y un máximo de 3.500 para explicar qué mandamiento ha violado y cuáles fueron sus faltas. Una vez finalizada la confesión, se presiona la tecla “Amén” y el correo es enviado instantáneamente. A los pocos días recibirá la absolución en su casa o podrá pasar por la parroquia a recibirla personalmente.
jueves, diciembre 28, 2006
Los británicos suspenden matemáticas en rebajas
miércoles, diciembre 27, 2006
Las mejores obras de arte de la humanidad "tuneadas"

martes, diciembre 26, 2006
Conducía borracho con un reno de tamaño natural en el techo del coche
lunes, diciembre 25, 2006
Secuestrados por no cumplir con su trabajo
domingo, diciembre 24, 2006
Roba el traje a un difunto para vestirse en la cena de Navidad
viernes, diciembre 22, 2006
jueves, diciembre 21, 2006
Váteres

martes, diciembre 19, 2006
Belenes con travestís y mafiosos
domingo, diciembre 17, 2006
Amos soplapollas

sábado, diciembre 16, 2006
Ochenta ratas causan el pánico en pleno vuelo de un avión de pasajeros
viernes, diciembre 15, 2006
jueves, diciembre 14, 2006
La superabuela
miércoles, diciembre 13, 2006
Maestro usa sus genitales como pincel
martes, diciembre 12, 2006
Munición que no contamina
lunes, diciembre 11, 2006
El hombre va a una rueda de reconocimiento y le roba el celular a un juez
domingo, diciembre 10, 2006
sábado, diciembre 09, 2006
Un hombre introduce serpientes en su nariz como espectáculo
viernes, diciembre 08, 2006
Un cura impone una "tasa de fornicación"
miércoles, diciembre 06, 2006
Un avión, obligado a aterrizar por la ventosidad de un pasajero
lunes, diciembre 04, 2006
Espectáculo de perros

domingo, diciembre 03, 2006
Multan a un "hombre embarazado"
Un sudafricano de 27 años ha sido multado esta semana pasada con 1.000 rands (106 euros) por engañar a sus jefes con un justificante médico de un ginecólogo, después de una ausencia laboral de una semana.
Según el medio digital "News24", el magistrado del tribunal de Vereeniging, a 70 kilómetros al sur de Pretoria, escuchó como Charles Sibindana había robado un certificado del centro clínico de esa ciudad durante el chequeo médico de su novia embarazada. Entonces, el joven, que llevaba sin acudir al trabajo hacía siete días, falsificó los datos, cambió los detalles y envió la carta a los responsables de su empresa. "Sus empleadores -dice la noticia- sospecharon porque él era un hombre, no una mujer preñada, e investigaron".
El juez, Bruno van Eadeb, humorísticamente ha advertido a Sibindana que "no ande por ahí con justificantes médicos falsos de ginecólogos" porque él no está embarazado. Van Eadeb ha ordenado que Sibindana pague la mitad del dinero de la multa y ha suspendido la otra mitad a condición de que durante cinco años no cometa otro delito.